descensoresfoto_juanProblemas en el uso  del descensor de emergencia por rozamiento de algunos de sus elementos constitutivos.  

A la luz de un reciente incidente ocurrido en parque en el transcurso de la ejecución en situación real de emergencia de la maniobra de evacuación de nacelle por el exterior se hace necesario recalcar ciertos aspectos en lo relativo a la correcta utilización del dispositivo de descenso automático en este tipo de situaciones, y en concreto sobre como evitar malfunciones del aparato derivadas de rozamientos de sus partes constitutivas.

En este punto es preciso reseñar a que todo procedimiento de evacuación ha de contemplar todo tipo de posibles contingencias que comprometan el correcto funcionamiento del descensor.

Asumiendo la existencia previa del descensor en nacelle alojado en saca o cofre debidamente precintado,  en primer lugar, de darse una situación que tras su evaluación nos exija de la evacuación del aerogenerador por el exterior,  procederíamos posicionando y reasegurando el dispositivo a los puntos establecidos en función del modelo concreto de máquina.

En lo que respecta a la colocación, ésta deberá de evitar que cualquier elemento del descensor, básicamente cuerda y/o volante (en el caso de que dispusiese el descensor de este elemento), pudiesen soportar roces o fricciones que comprometiesen su integridad o evitasen el correcto funcionamiento del aparato, ya que esto puede suponer en términos prácticos  la imposibilidad o ralentización de la ejecución del descenso con el riesgo que esto conlleva para la vida del trabajador.

Fig 5. D.E.

Imágen 1. Evacuación con Descensor de Emergencia

Además de cerciorarnos de que la colocación y reaseguramiento se efectúan y son correctos, es también recomendable seguir las siguientes pautas para eliminar los problemas derivados de los rozamientos descritos:

– En caso de que sólo haya una persona en la nacelle, deberá desplegar la cuerda en primer momento (sea tirando la saca o desplegando la cuerda manualmente) para después proceder a la evacuación con el descensor conectado al pecho.

– De ser precisas, dos o más bajadas (ya sean de una persona o de parejas en función de las prestaciones del descensor) la primera bajada se efectuará conectando el descensor a punto de anclaje homologado en nacelle. De esta manera en nacelle siempre habrá una persona que podrá evitar o minimizar estos roces o facilitará la solución del problema.

– El resto de bajadas se hará empleando la misma sistemática que en la primera, salvo la última en la que se procederá conectando el descensor  directamente a pecho.

Juan López Gutiérrez

Tesicnor Formación